Sostener a un/a recién nacido/a en mis brazos es volver a sentir la emoción de ser padre, de mis hij@s y de aquellos momento iniciales, supe que la fotografía de newborn sería una de mis mayores pasiones. Capturar la fragilidad y la belleza de esos primeros días de vida es un arte que me llena de alegría y satisfacción. A lo largo de mi trayectoria, he dedicado tiempo y esfuerzo a perfeccionar mis habilidades, aprendiendo sobre la seguridad, la comodidad y las técnicas adecuadas para trabajar con los más pequeños.
Cada sesión de fotografía de newborn es una experiencia mágica. Me encanta crear un ambiente cálido y acogedor, donde los padres y sus bebés se sientan cómodos y seguros. La seguridad es mi prioridad número uno; siempre me aseguro de que cada pose y cada accesorio sean seguros para el bebé, permitiendo que los padres se relajen y disfruten del momento.
Mi enfoque se basa en capturar la esencia de cada recién nacido, desde sus delicados rasgos hasta esos gestos adorables que solo se ven en sus primeros días. Utilizo luz natural o continua, según el momento y fondos suaves para resaltar la pureza y la inocencia de estos pequeños, creando imágenes que son tanto artísticas como emotivas. Me encanta jugar con texturas, colores y accesorios que complementen la personalidad de cada bebé, haciendo que cada sesión sea única y especial.
Además, me apasiona conectar con las familias. Cada bebé tiene su propia historia, y me siento honrado de ser parte de ese viaje. Escuchar las historias de los padres, sus sueños y esperanzas para su pequeño, me permite capturar momentos auténticos y significativos que atesorarán para siempre.
Cada imagen que capturo es un recuerdo invaluable que perdurará a lo largo del tiempo. Estoy emocionado por seguir creando estos momentos mágicos y por ser parte de las historias de tantas familias en sus primeros días juntos. La alegría que siento al ver la felicidad en los rostros de los padres al recibir sus fotos es lo que me motiva a seguir adelante en esta hermosa aventura.
